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El Mago Edu ...
.... el de los Polvos
Mágicos

Bienvenidos a la exposición numero uno de la Web, aquí podrás mostrar y ver, todo lo que tus manos, tu mente y tu corazón, saben hacer, mándame una copia de tu obra, que la publicamos aqui.
te esperamos...
y permití que todos disfrutemos de tu talento.
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Daniela
Sanchez
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| UN CUENTO PARA
USTEDES:
HISTORIA DE UN PEQUEÑO POBRE HOMBRE Hernan Gooind, es un pequeño hombre, de ojos tristones, nariz prominente y puntiaguda y un finisimo bigote, el cual hace juego con su caricaturesca cara; su estado civil es el de resignado, mejor dicho, su estado general es el de resignado. Los primeros años de su vida, su niñez y adolescencia, la paso abocado totalmente al estudio, aun en sus ratos libres, no pensaba en otra cosa que no fuera estudiar, por supuesto no conocía juego alguno, ni tenia amigos, ya que su obsesión no le permitía ninguna distracción paralela; el estaba convencido que estudiando de esa manera, se aseguraría un brillante futuro. Su padre, quien lo alentaba permanentemente, era un pobre hombre quien quería ver en su hijo, todo aquello que el no había podido ser. Así pasaron sus etapas lectivas, y tanto en el colegio primario, como en el secundario, sus calificaciones fueron insuperables, pero lamentablemente, no le fue tan bien con su preparado futuro; cumplido sus dieciocho años y con un boletín de calificaciones MAGNIFICO, descubrió que solo podía conseguir trabajo de cadete para alguna empresa de seguros o similar, y por un sueldo bastante magro; pues así lo exigía la situación laboral del país, en el cual justo a el le había tocado vivir. Por supuesto Hernan no desespero, trabajo, trabajo y trabajo, siempre encerrado en su mundo personal, comunicándose lo necesario, según las circunstancias o situaciones del momento. Ya por aquellos tiempos, Hernan Gooind había empezado a estudiar la carrera de abogacía, justamente fue allí donde descubrió algo distinto, el mundo de la facultad. Un mundo donde concurrían señoritas con facultades para el aun no conocidas ni imaginadas. El que hasta ese momento solo había pensado en la perfección de su futuro, acababa de descubrir que en la vida existen unas adorables personas, que huelen a perfumes de rosas y sonríen como si a uno le golpearan el corazón; por supuesto las observaba de lejos, incluso debido a tales observaciones llego a descuidar, por unos días, su genial carrera; esta situación, lo hizo reflexionar, pensar y asustarse, por lo cual logro auto- reprimirse, volviendo así a ser el mismo Hernan Gooind de antes. Nuevamente abocado a sus estudios y trabajo, consiguió recibirse en un tiempo récord. Todavía, algunas personas del viejo barrio recuerdan aquel día en que Hernan Gooind llego a su casa con el titulo de abogado bajo el brazo, traspaso el viejo umbral y con sus pequeños ojos humedecidos, por la emoción de aquel esperado momento con su padre, le dijo: - querido padre, aquí te traigo en mis manos, el esfuerzo y los sueños de tantos años, padre, este titulo significa que soy abogado, este titulo significa que soy alguien, significa que soy... - El padre en ese momento, lo miro fijo a los ojos y con una voz muy fina, casi quebrada en llanto, le murmuro: -"yo, necesito un medico". Clavándole aquella extenuada mirada y tomándose del pecho le repitió; "necesito un medico" . Luego tratándolo de abrazar vanamente fue cayendo hasta quedar en el piso de aquella humilde entrada;
Carlos Gooind, había fallecido aquella mañana y el pobre Hernan solo pensaba, "por que cuernos no habré estudiado medicina", su padre necesitaba un medico y el solo podía apantallarlo con ese papel que decía HERNAN GOOIND ABOGADO . El pobre Hernan nada pudo hacer, aquella frustración fue tan grande que el estaba seguro que le había fallado a su padre., Hernan siguió con su trabajo de cadete y ni siquiera mando a enmarcar aquel ridículo diploma, por el cual sentía un terrible rechazo; también desistió de estudiar cualquier otra carrera, ya que ahora no tenia a nadie por quien hacerlo.
Producto de una crisis emocional, no recuerdo bien el día, pero si recuerdo que estaba nublado, decidió comprarse un televisor, en aquel ruidoso aparato, vio muchas cosas algunas muy extrañas para el y su torturado mundo, vio extraterrestres, asesinos y robos, vio el mar, hombres y mujeres con muy pocas ropas, casi casi como en los maniquíes de las vidrieras de su barrio; pero lo que mas le llamo la atención fue la historia de una familia, la cual vivía alegre a pesar de todos sus problemas, así fue como por su engominada cabecilla, nació la idea de formar un hogar; "si ese Charles Ingalls puede ¿por qué yo no?, claro que después vio Disnatia y todas sus ilusiones se quebraron de la misma manera en que habían nacido. Hernan Gooind supero algunas situaciones de su extraña vida, fue la diversión y centro de chistes de muchisimas personas, fue la ilusión de su pobre padre y fue el descargo de nervios de su incomprensible jefe. Hernan aun vive solo en su casa de Sigorraga al 800, los niños del lugar suelen decir que es una especie de duendecillo, que seguramente fue condenado, por algún motivo erróneo a vivir en este mundo que no le pertenece, yo personalmente hasta podría creerles a estos niños que casi nunca se equivocan. Lo cierto, es que esta historia de este pequeño pobre hombre, solo la sabia yo, por ende ahora la saben ustedes, lo que les pediría como un gran favor, que no se la cuenten a nadie, y sobre todo que no se la cuenten ,aquellos niños que creen que el señor Gooind es un duende, ya que cuando se les mata la ilusión a los niños y sobre todo en los primeros años de su vida,
crecen resignados, resignados a vivir en la antipática verdad y con el tiempo indefectiblemente se transforman en pequeños pobres hombres.
EL MAGO EDU
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